Reconocimiento

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sábado, 12 de diciembre de 2015

Suelos malgastados

El crecimiento de la demanda de pienso para el ganado ha aumentado la producción de químicos ad-hoc. Se estima que cerca de 4.5 billones de litros de pesticidas se usan anualmente en Inglaterra. El daño que producen los pesticidas al medioambiente está ampliamente documentado: pueden afectar las poblaciones de vida silvestre (desde los escarabajos y otros insectos hasta las aves) y muchos de ellos están prohibidos por ser dañinos para la salud humana.
No obstante, los pesticidas son sólo una parte del problema. El Dpto.para Asuntos Alimentarios, Medioambientales y Rurales del Reino Unido(DEFRA) estima que cada año los agricultores desechan cerca de 80 millones de toneladas de desechos animales a la tierra. Las vacas lecheras producen 57 litros diarios de excretas. Sólo en el Reino Unido, los desechos generados por la producción industrial de ganado para carne es de 8 billones de toneladas por año. El sistema industrial crece un 4% anualmente, una tasa que en el futuro generará desechos cercanos a los 20 billones de toneladas para el año 2020. Como el sector industrial de producción cárnica está separado de la tierra en la que crece el ganado, gran cantidad de estos desechos orgánicos (excretas) no vuelven a la tierra como fertilizantes. Es decir, se transforman en un depósito medioambientalmente peligroso.
Los desechos fecales animales pueden ser 100 veces más contaminantes que nuestros desechos domésticos no tratados. Los líquidos percolados (el que se produce al almacenar estos desechos) son 200 veces más contaminantes. Explicaremos porque: las excretas contienen altos niveles de nitrógeno y fósforo. Estos elementos pueden filtrarse a las aguas subterráneas y contaminar depósitos de agua, lagos y ríos; contaminando las algas, favoreciendo el crecimiento de algas oscuras que atrapan la luz del sol y producen bacterias que consumen el oxígeno del agua, en el peor de los casos, matando a los peces y poniendo en peligro la salud de la fauna local. Este proceso es conocido como Eutrofia, es producido mayormente por la producción industrial de ganado para carne.
Los desechos urinarios contienen altos niveles de amoníaco, que puede afectar el crecimiento de las plantas y contribuye a la acidificación del ambiente (lluvia ácida), además de contaminar las aguas y el aire, lo que afecta la biodiversidad local y global. De 208.000 toneladas de amoníaco emitidas en los Países Bajos en 1993, 181.000 toneladas provenían de granjas ganaderas. De acuerdo con la Agencia Medioambiental, un 5% de los Sitios de Interés Científico en el Reino Unido están sufriendo cambios por la acidificación del medio.

Hectáreas Fantasmas

La mayor parte de la tierra con que se alimenta al ganado –que a su vez alimentará a la población de los países desarrollados—se ubica en lugares donde el alimento es más escaso: los países subdesarrollados o en vías de desarrollo. Europa importa un 70% de las proteínas para alimentación del ganado, por ello el Parlamento Europeo ha dicho que “Europa puede alimentar a su gente, pero no a sus animales de granja”. Amigos de la Tierra ha calculado que en 1996 Inglaterra importó 4.1 millones de hectáreas de la tierra de otros países.
“En Brasil solamente, se usa el equivalente a 5.6 millones de acres de tierra para cultivar soya para alimentar a los animales en Europa. Estos “acres fantasmas” son el objetivo de la eficiente agricultura high-tech...” (Tim Lang del Centro para la Política Alimentaria)
Estas tierras contribuyen al fomento de la desnutrición mundial y el empobrecimiento de la población que cultiva tierras para alimentar a los animales en vez de producir para su propia alimentación. Los monocultivos intensivos degradan la calidad de los suelos y vuelven económicamente más vulnerables a las poblaciones, alejándolas de la sustentabilidad agrícola. Por ello, la salud mundial requiere cambiar el poco saludable gusto por la carne animal.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Energía

Siempre estamos recalcando la importancia de ser más eficientes energéticamente. El sobreconsumo de energía es uno de los más grandes problemas actuales, sobre todo, porque la mayor cantidad de la energía que usamos proviene de los combustibles fósiles. La quema de aceites, petróleo y gas desecha dióxido de carbono, el mayor responsable del cambio climático por causas humanas.
Otras consecuencias indeseadas del uso de combustibles fósiles es la polución del aire con gases tóxicos, la acidificación de la tierra y del agua, la contaminación del medioambiente oceánico con aceites y destrucción de los hábitats a través del manejo y drenaje de desechos. Además, la explotación de los combustibles fósiles también tiene serias consecuencias para los indígenas, cuyos derechos sobre la tierra son frecuentemente ignorados y sus estilos de vida atropellados para construir minas y carreteras.
Con el desarrollo de más investigación sobre energías renovables –el viento, las olas o la energía solar—se podría dar a las personas más posibilidades para disminuir el uso energético y disminuir la huella ecológica. Uno de los campos más intensivos en el uso de la energía es la industria agrícola, y los pequeños cambios que podamos hacer a diario en nuestros hábitos alimenticios pueden significar importantes cambios en la cantidad de energía que usamos en nuestras vidas.
Elegir alimentos producidos localmente para reducir las “millas de alimentos” (la distancia de viaje –usualmente por cargo o transporte—para que los alimentos lleguen a nuestra mesa) y comer alimentos de estación para reducir la energía usada en crear artificialmente los climas en los invernaderos, son medidas simples que están a nuestro alcance y que inciden directamente en el gasto energético.

¿Qué pasa con el ganado?

Un estudio llevado a cabo por el Departamento de Agricultura de U.S concluyó que sus resultados “apuntan a revelar el alto nivel de dependencia que tiene la industria ganadera en U.S de los combustibles fósiles. Estos hallazgos nos llevan a la cuestión ecológica y los riesgos económicos asociados a la tecnología agrícola que se maneja en U.S.”
La misma tecnología está siendo adoptada como modelo para la agricultura industrial en todo el mundo. Una revisión de los niveles de energía utilizada para producir carne y la energía que entregan los productos (medidos en calorías alimentarias) mostró que producir maíz y trigo es 15 veces más eficiente que producir carne de vaca.
Estudios llevados a cabo en Holanda sugieren que, ineficiente como es, la producción de carne bovina genera menos desechos que la producción de otros tipos de carne. Brand&Melman calcularon que 1 kilo de carne bovina requiere de un input de energía fósil de 15.5 megajoules (MJ), la carne de pollo 18.1 MJ/kg, la carne de cerdo 18.9 MJ/kg, y la carne de ternera 46.8 MJ/kg. Se llegó a similares resultados en estudios realizados en Canadá.
La mayor cantidad de esta energía es usada en la producción, transporte y procesamiento de las carnes.
Pimentel y Goodland argumentan que la acuicultura (granjas de peces) ocupa más energía que la agricultura terrestre. Los peces cultivados deben ser alimentados con granos (como el ganado) y usan más cantidad de energía para acumular y acondicionar el agua. De acuerdo a sus cálculos, toma cerca de 34 kilocalorías (kcal) de energía fósil para producir 1 kilocaloría de proteína de pescado. Contrastando esta información con las estimaciones del maíz y el trigo, éstos siguen produciendo alrededor de 5 veces más energía aún usando la misma cantidad de energía que la producción cárnica.
Una dieta de base vegana usa sustancialmente menos energía que una dieta basada en carnes y lácteos. Esta energía es virtualmente derivada de los combustibles fósiles, la producción de la carne y de los lácteos, lo que contribuye a la polución del aire, la acidificación, la contaminación por la quema de combustibles fósiles, la destrucción de los hábitats y el medioambiente.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Los animales no son comida

Desde pequeñas/os, y debido a nuestra educación, aprendemos a aceptar la idea de que los demás animales existen para nuestro beneficio (les consideramos nuestra comida, vestimenta, entretenimiento o material de laboratorio), por ello pocas/os de nosotras/os nos planteamos que su utilización como recursos deba ser cuestionada.      

Sin darnos cuenta, somos cada una de nosotras/os los que mantenemos la explotación de los demás animales a través de nuestros hábitos, actitudes y conductas diarias. No hay culpable o culpables concretos, simplemente no hemos cuestionado nuestra forma de ver a los demás seres con capacidad para sentir. Pero lo cierto, es que los animales posemos la capacidad para sentir y por ello merecemos absoluto respeto.
Ningún animal debe ser considerado una propiedad, ni ser tratado como un medio para el beneficio de otras/os, ya que esto siempre acarrea muerte y sufrimiento. Todos los ámbitos y formas de explotación animal siempre parten de la base de que los animales pueden ser “utilizados” por los humanos. Por ello, para la obtención de cualquier producto de origen animal (huevos, carne, leche, pescado, etc…) los intereses de los demás animales siempre son infravalorados en favor de los intereses humanos, estableciéndose una relación de dominación de la que ellos siempre son víctimas.
Independientemente de las condiciones en la que se encuentren los animales que están siendo explotados, éstos siempre ven coartado su disfrute, ya que, al no ser considerados más que recursos de los que aprovecharse, son asesinados cuando dejan de ser productivos, privados de libertad etc. (así ,por poner un ejemplo; tanto para la obtención de huevos de corral como de cría intensiva, las gallinas siempre son utilizadas, recluidas y/o privadas de su vida cuando dejan de dar beneficios, algo que claramente ignora el interés en vivir y disfrutar de la libertad que todos los seres con capacidad para sentir poseemos).
Para respetar los intereses de los animales es necesario que cambiemos algunos de nuestros hábitos, optando por un estilo de vida que no implique la muerte y el sufrimiento de éstos. Una dieta vegana (100% vegetariana), puede ser perfectamente equilibrada y completa; millones de personas y multitud de deportistas de élite que dependen totalmente de su correcta nutrición son evidencias de ello.

Alimentación

Respetar verdaderamente los intereses de los demás animales implica adoptar una dieta 100% vegetariana, (sin productos de origen animal). La obtención de cualquier producto animal siempre ocasiona sufrimiento y muerte.

No es posible respetar a alguien cuando nos estamos alimentando con partes de su cuerpo o con productos derivados de su explotación, es decir cuando estamos ignorando sus intereses para que prevalezcan los nuestros.

Aquellas / os que podemos reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos tenemos el deber de considerar equitativamente los intereses de todas/os aquellos que se ven a afectados por nuestras decisiones, sean humanos, atunes, vacas, cerdos o pollos e independientemente de los beneficios que obtuviésemos de ignorar los intereses de dichos individuos.

 El que otros no puedan o no quieran respetar a determinados sujetos con capacidad para sentir no justifica que nosotras / os no lo hagamos, debemos respetar el interés en vivir de un/a niña/o aunque haya individuos que no lo hagan, de la misma manera, debemos respetar la vida de una gacela aunque un león no pueda hacerlo.

En ocasiones se pide la abolición de aquellas formas de explotación animal que más sufrimiento ocasionan, evitando cuestionar e incluso reforzando otras formas de explotación donde los animales gozan de un poco más de libertad o bienestar. Pero lo cierto, es que no existe una forma “aceptable” de explotar a otras/os, un ser con intereses no existe para beneficio ajeno y por tanto, toda utilización del mismo debe ser abolida.

Lo que olvidan quienes defienden la ganadería tradicional o la ecológica es que los demás animales, al igual que nosotras/os tienen ante todo interés en vivir y en ser libres, intereses que ninguna forma de explotación respeta. Pedir la abolición de aquellas formas de explotación que más sufrimiento causan es reforzar la idea de que existen formas de explotación justificables.

Cientos de millones de animales mueren anualmente para acabar en nuestro plato siendo nuestra comida o cena, a pesar de que es perfectamente posible vivir sin alimentarnos de productos de origen animal.

Una dieta basada en alimentos vegetales puede ser perfectamente sana, deliciosa y equilibrada, es únicamente cuestión de informarse sobre nutrición y sobre las alternativas existentes al consumo de productos obtenidos de la explotación animal.  

martes, 8 de diciembre de 2015

BIODIVERSIDAD

Nadie sabe realmente cuntas especies habitan en la Tierra. Se estima una tasa de 2 millones a 100 millones de especies diferentes, pero los expertos optan por acercarse a una cifra de 10 millones. De stas, slo 1.4 millones han sido nombradas y clasificadas, y slo un pequeo porcentaje de stas han sido estudiadas en detalle.

La lista roja de la Unión de Conservación Mundial muestra que un 18% de todos los vertebrados clasificados en el 2002 estn en peligro de extincin. Esto incluye un 24% de mamferos, 12% de aves, 25% de reptiles, 21% de anfibios y un 30% de peces. Un 49% de las plantas clasificadas en el 2002 estn en extincin. Se estima que la tasa anual de prdida de especies flucta entre 1.000 y 10.000 veces ms alta que la prdida natural de stas. Estadsticas como stas han hecho pensar a muchos cientistas medioambientales que estamos en un proceso de extincin masiva de especies.
Esto es extremadamente preocupante por una serie de razones. Creamos o no que las especies tiene un valor intrnseco, no podemos negar que la prdida de un gran nmero de especies puede tener serias consecuencias en la produccin de alimentos, la sustentabilidad medioambiental y el futuro de los avances mdico-biolgicos; as como tener efectos globales a nivel ecosistmico. La prdida de biodiversidad tambin tiene un serio impacto en las poblaciones indgenas que dependen de la existencia de muchas y variadas especies para su sobrevivencia.

Cómo afecta el ganado?

En un reporte comisionado de la FAO, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional y el Banco Mundial, De Haan y otros concluyeron que la produccin industrial de carne contribuye a la prdida de especies a travs de su "demanda de concentrados alimentarios, que cambia el uso de las tierras y acenta los monocultivos. La produccin de granos, particularmente, suma stress a la biodiversidad a travs de la prdida de hbitats y los daos al funcionamiento de los ecosistemas."
La destruccin de los hbitats es de por s solo un importante factor en la prdida irrecuperable de especies. La deforestacin, degradacin de la tierra y el cultivo intensivo de tierras representan destruccin de ecosistemas y prdida masiva de la biodiversidad.
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La selva tropical, aunque cubre solamente un 10% de la superficie total del planeta, contiene cerca de 90% de todas las especies -muchas de las cuales nunca han sido estudiadas-. La destruccin total del medio ambiente selvtico para cultivar pienso para el ganado y la alimentacin de animales de granja contribuye directamente a la prdida de biodiversidad.
Otros factores que aumentan la vulnerabilidad de las especies son la polucin, el cambio climtico, la sobrexplotacin y la introduccin de especies no autctonas en los ecosistemas. Todos estos factores se relacionan directamente con la produccin industrial de carne.

"Las races de la crisis de la biodiversidad no estn "ah afuera" en la selva o la sabana, sino que estn introducidas en nuestros estilos de vida."